La cultura de la compresión


Ya no defiendo el lugar de la vanguardia. Sí me interesa el sonido: me preocupo por el sonido, aunque sé que muchísima de mi música cada vez se consume más por celulares. Es lamentable. Yo igual ofrezco lo mejor que puedo a nivel sonoro. Por eso lo saco en vinilo, aunque lo compren cuatro gatos locos.

Gustavo Cerati, en una entrevista a Clarín
acerca de su nuevo disco, Fuerza natural.
No soy melómano, pero me gusta respetar el trabajo de un artista. No puedo dejar de recordar algo que me sucedió hace meses, algo que siempre me dejó pensando y quería comentar aquí; a lo mejor es buen momento teniendo en cuenta la ristra de reflexiones que estoy poniendo (si hasta hice un tag nuevo).

Digo que no soy melómano, pero me gusta el sonido. Me encanta tener tiempo para escuchar en solitario ciertos discos (preferentemente de noche), sobre todo desde que tengo un home theatre con estereo decente (odio los parlantitos de mi compu). Ariel, mi padrino, tiene una banda de rock progresivo (fui a escucharla el domingo, fue genial!!!) y a veces me cuenta detalles técnicos. O sea que me interesa el tema.

Ahora leo esto del vinilo. Es un revival, aunque no es algo tan retro. Acá no se ve, pero son varias las bandas que lo hacen. Sin ir más lejos, Pearl Jam, que es mi banda de rock favorita, hace años que saca sencillos y especiales de navidad en vinilo, y todos sus discos salen en vinilo varios días antes que en CD. Por lo que se sabe, es una fijación con tema sonoro pero también con la tradición, y con el hecho de que el vinilo no se degrada: puede perder calidad, pero siempre estará ahí.

¿Qué pasó hace unos meses? Tomé un CD que tengo. Un CD trucho, bajado de MP3. Y me quedé mirando los surcos (sin mi vista de rayos láser, claro). Un CD entero entraba en medio CD, o menos. Eran pistas de audio, pero habían perdido tanta calidad al pasar al MP3, que luego, por más que lo infles para meterlo de nuevo en el formato CD, no tenía el mismo sabor. Había medio disco menos.

No soy el único. Lamentablemente tengo varios CDs así, porque hay discos que no pude conseguir en su momento, por diferentes razones. Me gusta lo original, y lo compro siempre que puedo. No pierdo de vista que este tipo de copias me quitan algo, un goce particular. Por eso, siempre que puedo, reemplazo lo trucho por lo original.

Pero como dice Cerati, cada vez más personas escuchan música en celulares, mp3, etc. Mi barrio está infestado de puestos de ventas de películas truchas (MUY truchas, hasta el punto que me pregunto cómo alguien soporta una calidad tan mala). La gente las compra, los policías los compran!!! Todo comprimido.

Un litro de jugo Tang de naranja puede saber igual que un litro de jugo de naranja natural, pero yo no lo cambio. Cada tanto me siento a pelar naranjas y a exprimirlas manualmente (no contra mi frente, como enseñan en los Simpsons :D). Hay una experiencia ahí, un goce. Algo que se pierde.

No sé. Creo que tiene que ver con lo que dije antes. Hay personas que hacen arte, pero parte del público lo toma como entretenimiento. Esos te escuchan por el mp3 o tienen esos CDs retruchos. Los demás, los que te toman en serio, se toman también el compromiso de comprar lo que hacés, en formatos mejores, e incluso de comprarse aparatos extras como puede ser un tocadiscos (¡¡¡no sé donde está el Winco de mis padres!!!).

Lo que lamento es que la sociedad comprime y no valora ya ni sus momentos de ocio. No sólo se comprime el momento (hay menos tiempo libre), sino que incluso se comprime la calidad de lo que uno disfruta. O sea, que disfrutás dos veces menos.

No es tanto no tener en cuenta el artista, sino que ¡¡¡comprás una película grabada en un cine, con un sonido que no se entiende nada y gente que se para para ir a comprar pochoclo!!!. Es como comer mala comida a propósito, sólo porque es más rápida. Al final, lo McDonnals está en todas partes. Lo veo hasta en los sitios de torrents: las versiones comprimidas de poca calidad son las que siempre tienen seeds, mientras que las buenas copias de DVD son escasas, y nadie las baja.

Tal como dice Cerati, es algo lamentable. Sin embargo, hay esperanza mientras haya verdaderos artistas y gente que quiera escucharlos. Y creo que siempre los habrá.



PD: Pensando, finalmente, sobre el tema de la piratería, otro de los costados del tema arte/negocio. Creo que el mercado mundial se ha expandido, mucho más de lo que pensamos. Siempre habrá piratería, justamente porque mucha gente no querrá pagar por el entretenimiento (sea o no arte). Hay quienes no valoran sus propios momentos en la vida, y no tienen valores como para sostener una afición o un gusto personal. También están los que no pueden pagar un producto, o no pueden comprarlo en su país (el mundo se globaliza, pero tiene deudas pendientes).

Sí, la piratería puede ser enorme, puede ser, no sé, 3/4 partes del consumo total de un producto cultural. Pero después hay un 1/4 que son los que te toman en serio (hagas o no hagas arte, de nuevo, es independiente). Y esos te compran, aunque tengan que pagar más. Esos te compran y hablan de tu arte, de lo que hacés. En definitiva, es lo que vale. Si ese 1/4 permite que el artista mantenga su "fuerza laboral", ya está todo solucionado. No me importa lo demás. Hay gente que sencillamente nunca comprará lo que hagas, pero lo bajará de la red sin dudarlo.

Esto es lo que le respondo a los que me dicen "¿para qué vas a poner publicar algo en Internet, si después te lo piratean?". Estoy buscando una respuesta desde hace años, y ahora ya la tengo. Lo que falta es tiempo para llevar adelante los proyectos, tiempo que espero tener hacia fin de año.

2 comentarios:

Drake dijo...

"¿para qué vas a poner publicar algo en Internet, si después te lo piratean?"

Bueno mi amigo, no todo puede/debe valorarse desde el capital. Es así de sencillo. Ciertamente uno debe ser criterioso y poder valorar (positiva o negativamente), pero valorar al fin y al cabo. Contribuir, refleccionar, ser un actor y no un mero receptor. Y cuando uno está en posición de dar, simplemente dar. Personalmente soy más pirata que Barbanegra, no voy a explayarme mucho sobre eso por que no viene al caso, pero me gustaría comentar un punto que consider tocante:

Internet es un espacio de democratización importantísimo y la piratería libera de las limitaciones que la valoración hecha estrictamente bajo capital (esto es pagando) supone. El hecho de que uno piratee no implica necesariamente que deje de valorar. Como dije, hay muchas formas. Lo nefasto es que mucha gente no haga ni dé en absoluto nada por lo que recive. Supongo que viene asociado con la idea de que lo único util, lo único que vale, es el dinero o lo que tiene potencial de generarlo.

No digo con todo esto que debamos renunciar a valorar con dinero. Lo que digo es que la cosa no debe quedarse en eso. Por otro lado tamién soy de la idea que un tipo con una gran idea o pensamiento pero que elije no transmitirla, es un necio.

También tenemos que tener en cuenta que pensar que valorizar en base a dinero puesto es LO universalmente correcto es, hasta cierto punto, ridículo. Por lo relativo de la situación, por que no todos tenemos la misma guita, no para todos 10 o 1.000 pesos tiene el mismo valor. Es tán ridículo como exigir juicios morales iguales para gente que no está en la misma condición.

Krinnen dijo...

Muy buena la entrada.

En mi caso particular, considero la piratería una especie de trial, i.e. si me gusta, lo compró, si no me gusta mucho, lo borro cuando me estoy quedando sin espacio en el HD.

Tengo cientos de CDs originales, cientos(miles?) de libros, cientos(miles?) de comic-books, y gran parte de ellos los compré luego de leerlos/escucharlos en mi compu.

Que les sirva de amonestación a las britneys, los paolinis, los jordans, los morrisons que la gente baje sus obras y las deletee en lugar de comprarlas.

Por otro lado, si el objetivo de escribir, dibujar o grabar un disco es el dinero, la batalla está perdida antes de lucharla.