No trabajo porque trabajo

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Estuve un poco ausente, es cierto. Pero por suerte, el motivo fue bueno, como casi siempre que tuve que dejar por un rato largo este y otros blogs: el trabajo.

Sinceramente, tenía algo de temor de comenzar el año con poco trabajo. Sin embargo, gracias a algunas recomendaciones y algo de suerte, conseguí del lugar menos esperado uno muy bueno, por varios meses, reemplazando a una docente en cuatro cursos. Esto, sumado a las horas cátedra que ya tengo, me da un saldo muy positivo tanto desde lo material como desde lo profesional, a nivel docente.

Sin embargo, esto de tener dos profesiones tiene un "problemita": comes de una, que te agrada y te llena el alma, pero la otra, la que no te da dinero, te gusta más. Así me pasa con la docencia: es algo que descubrí en el camino y que hago con mucha alegría, pero quiero ser escritor desde que tengo recuerdos.

De todas maneras, la cuestión se solucionó sola. Como las trabajaciones de verano de este año fueron tan buenas, pude dejar muchos asuntos editoriales listos o casi listos. Una de las principales series semanales de Alquimia Comics ya está totalmente guionada (bueno, casi casi...). Al no tener que preocuparme por nuevos guiones para la Términus, tengo una cuestión menos, y además pude entregar guiones para historias cortas y series de Alquimia (como el capítulo 2 de Las aventuras de Alquimio, que se está empezando a serializar en estos días). Es decir que, por un tiempo, me puedo concentrar en mi tarea docente sin sentir que descuido la editorial.

El tema, en todo caso, es que el teclado me llama. Y me atormenta. Purgo un poco la falta de tiempo con cosas como esta entrada, algún boceto de guión o historia, pero me pasan cosas extrañas como soñar cuentos (y hace MUCHO tiempo que no hago prosa, ni tengo ideas para prosa), o ver una imagen y ocurrírseme un guión. Son cosas de la abstinencia.

Todo tiene su lado, sin duda. Con lo que gane, espero pronto poder volver a las convenciones, ayudando a Fede con todo lo de Alquimia, y obviamente promocionando el próximo libro de Términus (ya algunos saben quién es el autor misterioso). Ni qué decir que también, posiblemente, me dé recursos para invertir en nuevos proyectos. Ya veremos, ya diremos.