Pifia al cubo


Ayer fue uno de esos días complejos.

Primero casi se me quema la comida. Bueno, se quemó pero quedó comestible.

Segundo, fui a una jornada rolera a dirigir Maldición de Sangre. Desafortunadamente los jugadores no pudieron venir, así que tanta emoción y anticipación quedó en cero. Se suma a una larga lista de convenciones en donde no conseguí jugadores: siempre me toca a mí.

Claro que, afortunadamente, pude colarme en una mesa de Ars Magica, cortesía del compañero Chronos Aiken. Así que ya puedo decir que jugué Ars Magica. El nuevo desafortunadamente viene de parte de los resultados. Mi primera tirada fue un 0, que es fallo, y ninguna de las tiradas posteriores fue particularmente buena (de seis en total, creo que cuatro dieron como resultado 3, en 1d10). Lo cual volvió a corroborar mi reciente redescubrimiento: tengo pésima suerte en el rol y no sirvo como jugador.*

Científicamente continué con el experimento, sin proponérmelo. Cada mesa tenía un premio de regalo, que se sorteaba a dado limpio. Por convención puse a los DJs como 1, mientras repartía los demás números de acuerdo al orden. En la primera mesa, ganó el DJ. En la segunda, ganó el DJ (con un 3 en 1d6). En la tercera, salió 4 dos veces (1d4) pero el jugador no aceptó el premio. En el rerol salió… 1. En la cuarta mesa… 1 (1d6). En la quinta mesa, 3 (1d6). Todos los resultados con diferentes dados, todos lanzados por mí.

¿Qué más se puede decir? Faltaba el sorteo de los organizadores, y JMO me había dejado su número. El primer premio es para él (tengo suficiente integridad como para no robarme una miniatura de D&D y 1d20). El segundo y último, para otra persona. Alguien hace un chiste sobre sortear un pedazo de pizza que se había caído al suelo… y quien sale?! Yo!!!

No es que tuviera esperanzas de sacar un premio, pero sacar el premio de broma… a esa altura ya era demasiado.

Volví entre el humo de la quema de pastizales **, en donde una moto casi me atropella, un garaje sin luz de advertencia me sorprendió con un auto a medio salir y varias cosas más. Por suerte el colectivo paró.

¿Qué más? Ah, Blogspot no andaba, así que escribí esto en Word. Para no olvidarme.


* sé que jugar rol es más que tirar dados. Pero sinceramente me deprime cuando mi personaje tiene buenas, malas o pésimas ideas y ninguna llega a realizarse porque siempre fallo o saco tiradas mediocres. Mis personajes terminan siendo buenos interlocutores que se tropiezan con todo y piden disculpas por respirar.

** recientemente hice bromas privadas sobre lo exagerados que eran los porteños cuando se trataba del humo. Ya no las haré más, porque realmente molesta a los ojos, el olor es pesado y es peligroso cuando baja el sol. Pero sigo pensando que hay demasiados hipocondríacos en el mundo, ¡no es para andar comprando barbijos!

2 comentarios:

Dogui dijo...

Si creés en el karma, todo esto será recompensado.

Después de muerto, claro.

PD: Porteño y exagerado son sinónimos.

Capitán Hidalgo dijo...

Para rematar: me pasaron macross y tengo un problema de codecs!! es la cuarta serie que no puedo ver por los putos codecs!!!

Lo del karma ya no lo creo más. Si fuera por eso, hace años que tendría que ser millonario y Pancho Dotto al cubo.

Tomo nota del aporte lexical.