Mudanza y media (y II)


Mi hermano se muda. Esa simple realidad, que se anticipa desde hace meses, se desencadena ahora, esta misma semana.

Aunque ya sabía de esto desde hace tiempo, este fin de semana tuve una serie de flashbacks y sentimientos encontrados. Después de todo, he compartido con él nada más ni nada menos que 29 años de mi vida (o sea, todos).

Sin ponerme muy sentimental ni demasiado detallista, lo único que puedo decir es que a él le debo mucho de lo que soy, particularmente mi interés por la lectura y la escritura. Lo cual no es poco decir. Puedo imaginarme con diferencias en otros aspectos, pero no puedo imaginarme no siendo lector y escritor.

Así que me deja un hermano mayor, pero también un amigo, un antiguo compañero de juegos y, siempre, de aficiones. Nuestra última actividad en conjunto es ver episodios de The Big Bang Theory y de Babylon 5. Tendré que ver solo lo que queda de la última temporada, lo cual le dará un sabor más que especial.

Se terminan las charlas y los chistes frikis, las conversaciones con frases de Los Simpson, los comentarios al pasar de cierta cuestión científica o política, los chistes espontáneos, etc. etc.

Bueno, no para siempre. Tampoco se muda a Timbuktú, de hecho, se muda a unas "pocas" cuadras. Pero es más o menos eso. Paso de una vida como la del universitario que comparte departamento a la de un soltero que vive con sus padres (oh, no!). Bueno, ya corregiremos eso en los años por venir.

Por ahora, en lo último que pienso es en donde voy a poner más posters y cuadros. En serio, más bien pienso en el quilombo que va a ser la mudanza y la posterior reorganización del hueco nuclear que va a dejar en mi casa. Mucho para barrer, arreglar, pintar, tirar, buscar, empaquetar... digamos, hasta fin de mes.

Pero sobre eso ya seguiremos hablando en otro momento.

2 comentarios:

Lobo Gris dijo...

No sé en tu caso, pero por acá cuando mi hermano (menor) se independizó, comenzó a convivir un poco más con nosotros de nuevo. Y ahora que yo mismo me mudé solo pasó algo curioso. La familia es la familia. El saber que están por ahí le da a uno cierta tranquilidad. Cuando estás solo, por momentos te da mucha nostalgia y algo de miedo. Y, teniéndolos tan cerca, ¿por qué no pasar de visita de vez en cuando y mostrarles que el cariño siempre ha estado ahí, aún cuando pareciera que uno lo daba por sentado?

Capitán Hidalgo dijo...

Esa es la idea, más o menos. Hoy mismo mis padres pasaron de visita, y calculo que esperaré unos días para acomodarme, y que él se acomode, y también visitaré.

Este año fue raro en lo familiar, así que esto se suma un poco a todo. Bueno, no es raro que se muera gente ni que nazca, pero en todo caso a veces son raras las combinaciones y los matices. Así que no está mal el mantenerse unidos, y todos lamentaríamos si se hubiera mudado al otro lado de la ciudad, como era la primera idea.