10 Leyendas - 2º parte


Ante el éxito inmediato del post anterior (lo leyeron al menos dos personas), me veo en la obligación de continuar con la crónica de esta jornada. Bueno, por eso y porque igual lo iba a hacer.

Gracias a un colectivo "rápido y furioso" llegué media hora antes de la apertura, así que cuando me metí ni había gente cuidando la puerta. Aproveché para sacar muchas fotos de los espacios vacíos, sin gente, que después colgaré cuando tenga ganas.

La parte del rol tardó MUCHO en arrancar. Como yo lo había esperado, no vino ni el loro. El día era perfecto para estar afuera; además acá se había adelantado el huso horario, así que eso seguro desconsertó a muchos. Encima era día de la madre, peor. Es un karma de Leyendas. No es la primera vez que coincide con esta celebración tan "latina" (y judía, si nos quedamos con ese estereotipo cómico). También creo que influyó que la entrada de 10 pesos hace que muchos vengan solo un día de los dos, y como el sábado está el concurso de disfraces, la elección de muchos es obvia.

En fin, que yo tenía UN jugador, Santiago, que vino de La Plata como el año pasado a jugar en mi mesa. Gran honor, que vengan a jugar de tan lejos en TU mesa. Pero estaba solo, así que esperamos un rato. Y otro rato. Los DJs de las otras mesas no tenían gente, salvo por una de D&D que se llenó a rebalsar de pibes. Discutimos sobre si valía la pena jugar entre nosotros, que dirigiera uno de todos como pasó otros años. Eran las 1530 (se abría a las 1400) y nada. Desierto con el pasto seco rodando.

Al final, para alivio de mi mesa, a Santiago se le agregó un muchacho de Buenos Aires que, según él, no jugaba rol desde hacía 6 años. Así que tuve que achicar un poco mi aventura, de 5 a 2 jugadores, y también de tiempo porque todos queríamos hacer algo más adelante y eran como las 1600. Piña va, tiro viene, se metieron justo por donde debían ir para ahorrar camino (nunca los dirigí, simplemente la pegaron). Así que para las 1730 estábamos libres.

Con la curiosidad de que, en el medio, al chico de Baires y a mí nos hicieron entrevistas filmadas para un documental de los 10 años de Leyendas. Así de la nada nos cayó. Él porque estaba colaborando desde el principio (no sé con qué stand u organización, no llegué a preguntarle), a mí porque soy el único que está dirigiendo desde hace 7 años (u 8, la verdad no recuerdo). Tuve que explicar qué es el rol, como se juega, mis experiencias en la jornada todos estos años, etc. La verdad que mis profes de Locución tendrían que darme otro 10 porque no titubeé nunca.

Al taller de guión que era a las 1700 caí con un amigo a las 1730, solo para descubrir que no había empezado porque no había nadie!! Así que lo hicimos entre los dos, la pasamos bien. Si bien muchas cosas que charlamos yo las intuía o las sabía (Trillo había dado muchos datos la tarde anterior), nunca está de más repasar lo aprendido.

De ahí con mi amigo nos fuimos a charlar un rato. Quería ir a una supuesta charla de Casalla y Morhain que empezaba a las 1830, pero nos habían avisado a los masters que el sorteo de premios era a las 1900.

Puntualmente dejaron sobre la mesa, cual Papá Noel Friki, una docena de suplementos o manuales de rol, tocos de cartas, comics, remeras, un muñeco de Han Solo, etc. Primero me cebé con ese muñeco (todos los libros de rol eran manuales VIEJOS que ya tenía o no me interesaban, o suplementos de D&D). Si no podía elegir el Han Solo, pensé en agarrar un toco enorme de cartas de Mythos, la fallida iniciativa carteril de Chaosium con CoC (difunta hace largo rato). Pero después sacaron un toco de comics, entre ellos Chicanos, el primer número de Magma, El Manuscrito Olvidado, 1806 - Invasión y algunas cosas menores. Apunté a eso y me tranquilicé porque todos estaban buitreando ya los manuales de rol.

No hizo falta más. Tiré primero el d20 y saqué un 13. Después otro sacó un 12, un 11, un 5, un 1, un 7... sí, gané con un 13. Me abalancé sobre los comics y dije: ya está, ya fue, me reivindiqué frente a todos los años que tuve que elegir chucherías o cosas que no me gustan y después tengo que vender/regalar. Más comics. (*) Qué coincidencia, en un año tan comiqueril para mí.

Al final, fui a la charla de Casalla pero era como un documental sobre él, una especie de reality. No me dijo nada, así que al ratito me fui despacito. Charlé con muchos amigos más, escuché algo de Kiroi y de San Hoshi Hino, bandas que hacen covers de canciones de anime, y charlé con más gente. Con un bolso que debe pesar como cinco kilos de rol, comics y papeles, me despedí de Carlos Barocelli y de casualidad lo ubiqué a Horacio Lalia, quien amablemente me firmó El Manuscrito Olvidado. Y eso que lo interrumpí hablando con alguien. La verdad es que me voy más que contento de haber conocido a varios artistas de ese calibre y ver que todos son así, humildes y amables y muy dados al público. Eso que a lo mejor encuentran especialmente en Leyendas y no en otras partes, como ya comenté en otro lugar.

Así que acá estoy, escribiendo esto y calculando como voy a hacer. Tengo que redactar una crónica para una revista virtual de Rosario, tengo que ordenar fotos, ordenar el bolso que tiene mil cosas adentro, ordenar mis libros de rol, encontrar espacio para mis nuevos comics, empezar con cosas nuevas... Así que calculo que por varios días más voy a seguir hablando de Leyendas y todo lo que me dejó. Espero que les interese.


(*) el anteaño pasado, creo, elegí un ejemplar de Merlín, de Alcatena, y otro de El Grimorio Maldito, de Horacio Lalia (el que me firmó ayer). Así le hago el aguante a la historieta argentina. Me la gano en sorteos.



La primera parte, acá.

3 comentarios:

Carlos A. Barocelli dijo...

Jajaja... Estimado Licenciado...

Aca esta el tercer lector de su magnifico raconto!!!

Amigo mio. Un gusto encontrarte como todos los años en Leyendas, y un gusto haber charlado con vos.

Nos debems el cafe!!!

Y gracias Gaston por lo del Eternauta!!!

Carlos

Fortinbras dijo...

Gaston! Tanto tiempo, como siempre excelente los informes sobre leyendas

Ahora lo que si me dejo helado es el precio de la entrada, 10?! (cuando yo vivia alla eran 3 y chirolas)

un fuerte abrazo
Fernando

Capitán Hidalgo dijo...

Y sí, acá el gomierdo dice que no hay inflación, pero hay... No, es otro el tema. Desde siempre el precio de Leyendas se fue inflando de a poco. Todos los años sube un peso o dos. Creo que el año pasado estaba 7, y había abonos para los tres días.

Eso jode a mucha gente, pero ahora el lugar está alucinante. Hay techos nuevos, no se llueve, en fin, la infraestructura está perfecta. Y viene gente grosa... como dije yo y lo dice Dogui también en otro comentario, a las convenciones de Baires los dibujantes grosos y demás no van, porque son medio chotas, se ve. Acá los respetan y los quieren mucho, la organización los cuida como se debe. Como digo en muchos lados, aunque haya cosas de la convención que no nos gusten, hay que saber respetar y querer lo que tenemos.

Que bueno que pudiste encontrar la reseña, vos siempre ahí al pie del cañón. Espero encontrarte ahora por el MSN algún día! Acá hubo cambio de hora así que creo que facilita un poco la cosa. Un abrazo.