Dark City (1998)


Por muchos años, esta película fue una de las que yo denominé "películas perdidas": la había visto una vez en cable, pero luego ningún canal la pasaba, y por mucho tiempo me resultó inaccesible. Gracias a la magia del DVD, que recupera muchas joyas de culto, pude darme el nuevo lujo de verla, y tener una segunda mirada. En resumen, aunque me sigue gustando mucho, es necesario aclarar algunas cuestiones que la desmerecen.


La trama
Antes que nada, si van a verla, saltéense los primeros segundos en donde hay un personaje que habla en off. ¡¡¡En serio!!! Arranquen desde cuando aparece el nombre de la película. Después verán por qué.

Un hombre despierta en una tina llena de agua; está desnudo y mojado. Tiene sangre en la frente. Encuentra ropa, sale del baño y tropieza con una pecera, rompiéndola. Pone al pez dorado en la tina, para que no muera. Recibe un llamado telefónico que le dice que huya... y encuentra a una mujer muerta en la habitación.

¿Qué sucede después? J. Murdock no tiene memoria; de hecho, le toma un buen rato saber su nombre real. Sale a una ciudad oscura, perpetuamente nocturna, esquivando a la ley, pero también, su propia duda: ¿es o no es el asesino de prostitutas del que todos hablan? ¿Quién es su esposa? Pero principalmente, ¿por qué, a medianoche, todo se detiene mágicamente, y la ciudad cambia sin que nadie se dé cuenta? ¿Por qué no tiene memoria, y por qué los demás sólo tienen recuerdos borrosos? ¿Quienes son esos extraños hombres que manejan los destinos de la gente?


El Director's Cut
La película tiene un único problema general: es repetitiva. Yo la recordaba como una genialidad, pero ahora tengo que reconocer que es una excelente idea, que lamentablemente no fue llevada a la realidad de la misma manera.

Al inicio de la cinta, la narración en off del doctor Schreber (muy bien interpretado por Kiefer Sutherland) dice lo que deberíamos descubrir al final, destruyendo toda opción de sorpresa y suspenso. Lo peor es que los descubrimientos que hacemos, a través de Murdock (Rufus Sewell), son reiterados una o dos veces en la trama: yo lo descubro, luego alguien más lo descubre, luego alguien se lo dice a alguien más, como si el espectador fuera un poco tonto o desmemoriado. En pocas palabras, la ilusión de suspenso es sólo eso: una ilusión.

¿Es cosa del director, productor y creador de la historia, Alex Proyas? No parece que lo sea. Aunque no conozco mucho de su trabajo, resulta un error demasiado burdo. En la Wikipedia dicen que la escena del principio, donde un personaje destruye todo el misterio, fue puesta por el estudio a la fuerza, sin el concentimiento del director. No me resulta difícil pensar que ellos también influenciaron al escritor del guión para incluir pequeñas escenas en donde la trama fuera sobreexplicada. Trama que, por otra parte, no era demasiado compleja ni extraña.

Este detalle lamentable opaca la cinta, sin lugar a dudas, sobre todo teniendo en cuenta que, ya de por sí, el argumento es directo y no tiene vueltas ni tiempos muertos. Nuevamente, es lamentable también que la versión del director no se consiga por estas pampas, y que tengamos que seguir penando con buenas películas manoseadas por estudios que creen que la gente es idiota.




La realización
Además del director, productor y creador de la idea, Alex Proyas (The Crow, I, Robot, Knowing), la cinta está muy trabajada desde lo actoral. Rufus Sewell está acompañado por la hermosa (lo digo porque es una de mis actrices favoritas, baba baba) Jennifer Connely, como Emma, la esposa de Murdock. Kiefer Sutherland interpreta al doctor Schreber, un curioso personaje que destaca su capacidad actoral desde lo físico y lo emotivo. Finalmente, William Hurt pone la parte policial del drama, como el detective al que le asignan el caso del asesino de prostitutas, en el cual Murdock es el principal sospechoso.

Hay que decir también que los actores secundarios que no menciono hacen su parte para darle un toque tenebroso a la cinta, sin la cual hubiera perdido todavía más fuerza.

Como dato curioso, algo que descubrí en el artículo de Wikipedia, pero que había sentido como espectador. Dark City es una de las películas modernas con el menor promedio de duración de escena: 1,8 segundos entre corte y corte. Si bien como todo promedio, este puede resultar engañoso, la verdad es que se trata de un cinta corta, que avanza rápidamente, sin grandes planos secuencia, ni diálogos largos, ni paneos exagerados. Tal vez tenga algo que ver la amplia experiencia del director en videoclips, la cual le permite narrar la historia sin recargarla con los giros que han perjudicado otras cintas de misterio que se pasan de la raya y sólo confunden innecesariamente.



El enfoque visual
Sin duda una de las cosas que me atrajo de la película, la primera vez que la vi, fue su doble naturaleza: es una película noir, pero también de ciencia ficción. Tech-noir o neo-noir, la historia avanza como una de detectives, pero con la particularidad de que el protagonista es el supuesto asesino, y los malos no son mafiosos, sino algo peor.

Es evidente la influencia de películas como Metrópolis, y en general del cine expresionista. Arquitectura caótica, puertas que dan a la nada, escaleras torcidas, sombras que definen los blancos, decoraciones tenebrosas y apenas algo de color dado por las luces de neón parpadeantes. La ciudad, perpetuamente en sombras, tiene un aire atemporal, llena de elementos de los 40s, 50s y 60s, entre autos, lugares de comida, habitaciones internas y fachadas de edificios. Todo realizado de manera impecable y atractiva, con una prolijidad que nos mete rápidamente en ese lugar tan real como ficticio.

Un punto no tan fuerte son los efectos especiales. La mayoría son muy buenos y hacen bien su trabajo, pero los poderes que el protagonista va descubriendo a veces están exagerados. Esto resalta mucho en una película que usa mucho la sutileza y los pequeños detalles para transmitir un ambiente muy preciso. No es nada que la arruine, aunque es otro detalle que fue mejorado en el Director's Cut.


Un film de culto
Como otras películas de su género, Dark City no fue un éxito de taquilla, pero con el tiempo se convirtió en un objeto de culto.

Es imposible, en este punto, no hablar de la relación con The Matrix. Ambas plantean el tema del elegido, de la realidad que no es como la pintan, de una raza extraña que manipula a la humanidad a su antojo, y de la fuerza del espíritu humano para salir adelante. Dark City coincidió también en época: apareció en las salas en febrero de 1998, apenas un año antes de su compañera supertaquillera.

Si bien hay que decir que es una pena que mucha gente no le haya prestado atención, perdiéndose en los efectos especiales de su alternativa ciberpunk, tampoco es cuestión de desmerecer a ninguna. De todas maneras, no estaría mal visitar los dos caminos de esta historia, uno pensado como novela negra, con mayor profundidad de personajes y psicología, la otra más de acción y algo de filosofía.

3 comentarios:

Lobo Gris dijo...

Otro dato curioso.

Mucha gente se ha quejado de lo parecidos que son algunos de los escenarios de Matrix, con relación a los de Dark City.

Bueno, pues no es de extrañarse, porque de hecho varias de las escenografías fueron recicladas de una película a otra. (Supongo que el presupuesto se les acabó en tanto efecto de Bullet Time y eso...)

Capitán Hidalgo dijo...

No sé si habrá algo de eso, pero da la coincidencia de que fueron filmadas, las dos películas, en el mismo estudio. De todas maneras no es nada raro, ¿o acaso se creen que se hacen al ropa, los escenarios, y todo de nuevo? Esas cosas se guardan de película a película y se reutilizan, a veces reaparecen décadas después en cosas que no tienen nada que ver. Que se Hollywood es una cosa, pero nadie desperdicia plata así porque sí.

G.A.K. dijo...

Muy buena peli! y coincido con muchas de las observaciones. Yo también me la acordaba como una gran peli y medio me decepcioné cuando la volví a ver. Sin embargo, sigue siendo una gran película. Incluso la prefiero antes que a matrix me parece. Un saludo!