Yo y el primer D&D Game Day del año



El sábado pasado, 25 de abril, organizamos con nuestro club de rol de Rosario, Sierpes del Sur, el Game Day correspondiente al Player's HandBook II. El cambio de fecha con respecto a la oficial fue, como siempre, porque los paquetes llegan tarde de EEUU y no nos ponemos a organizar nada hasta que no salen de la Aduana.

Como nos faltaban masters, e Ibex no quería dirigir 4º sino dedicarse a la organización general, me quedó la tarea de dirigir D&D, cosa que nunca había hecho en mi vida.

La cosa no salió mal, aunque hay que decir que no empezó bien. El lunes anterior hicimos una prueba de la aventura, teniendo en cuenta varias correcciones bastante brutas que habían hecho en los foros de D&D. Plober nos recordó algunas reglas, aunque yo ya tenía lo básico gracias a Star Wars Saga.

Pero para mi sorpresa, y la de otros, el problema no vino por las reglas sino por la aventura. Ya de por sí, y sin hacerme el narrativo, la idea de que cinco no-humanos (entre ellos un forjado y un dracónico, más una tiefling y una drow) pudieran calmar a una niña humana cuyo pueblo había sido asaltado por fuerzas del mal era, por lo menos risible (bueno, ustedes saben cómo es la risa). Pero las hojas de personaje, además de tener un diseño demasiado simple (recuerdo las del primer Game Day, que eran a color y toda la bola) tenían "herrores" de todo tipo: desde numéricos hasta poderes que no eran propios del personaje. Hubo que saltearse eso con hojas de personaje rehechas por fans, e impresas por Plober.

También nos llamó la atención que las aventuras fueran para nivel 11, siendo que todos los Game Day anteriores eran para nivel 1 o como mucho 4. Pero eso ya es otro tema que detallaré más adelante.

En la partida de prueba, encontramos rápidamente una cosa que no sé si es error del juego. Después de 2 horas de lucha, no pudimos llegar ni a la mitad del encuentro. Nos enfrentábamos a una suma de casi 500 HP, que obviamente no querían morir porque cada tanto errábamos los poderes, o sacábamos bajas tiradas de daño (ningún personaje hacía, como mucho, más de 15 HP de daño, a menos que usara poderes de una vez por día). Al principio nos quedamos pensando que era error del juego, o de la aventura: ahora me parece que es así como fueron diseñadas las cosas, para obsesos del pega-pega, y que se las ha ido la mano en la cuestión.

Cansados de aquello, decidimos dejar la partida, diseñar una forma de terminarla en unas 4 horas (todavía quedaban dos encuentros y la mitad del primero) y charlar sobre cuestiones organizativas y demás. No podíamos pretender que un grupo de personas se quedaran 12 horas jugando una partida; además en el club a las 22 horas había un evento que nos quitaba el lugar.

El día del evento estuvo todo bien; fue un día templano de este otoño que parece primavera. Faltaron algunos jugadores, así que a la media hora de empezado el evento, con los que estaban, tuvimos que improvisar tres mesas de 4, en lugar de cinco. En mi mesa, Krinnen llevó a Squeaks (el forjado, ¡yo quería esa mini!) y a Roswyn (la gnoma barda).

Es de hacer notar que la composición de la party tenía que ver directamente con el libro que se promocionaba: aparecían en ella razas o profesiones que no estaban en el primer Player's HandBook, todas las cuales eran muy icónicas de D&D (como los bardos y los bárbaros). Los demás personajes quedaron a cargo de Oto (que llevó el paladín dracónico Balasar), Nana (que se quedó con Markaria, la invocadora tiefling que erróneamente tenía 97 HP), y Mercedes (que llevó a la drow Ilivarra, ¡yo quería esa mini!).

Rebajando mucho los HP de los enemigos, logré que termináramos la aventura en unas 4 horas. La acción era tan trepidante que, como pueden ver en la foto de arriba, me temblaba el pulso. Afortunadamente no perdimos demasiado tiempo explicando los poderes, porque mientras esperábamos a los jugadores extraviados, los que estaban listos se leyeron la hoja de personaje.

El primer encuentro era contra un Dire Bear, un quikling y dos trogloditas, y fue relativamente rápido, sin mucha pérdida de HP. Luego pasaron al que me parece fue el encuentro más divertido, dentro del molino (es la foto de recién).

Allí dentro los esperaban varias sorpresas. El minotauro no logró hacer todo el daño que yo tenía pensado, pero la trampa animada fue una desagradable sorpresa para el paladín, que se vio enfrentado a ella y a misteriosas bolas de fuego que le caían de la nada. Mientras el resto de la party se peleaba con dos trogloditas y el minotauro, el único que podía curar a los demás recibió masivas cantidades de daño: SIEMPRE sacaba unas tiradas espantosamente altas de ataque, que superaban su AC de 30.

Mientras Ilivarra se quedaba arrinconada con un troglodita y el minotauro, Squeaks quiso subirse a una estantería y lanzarse desde allí, con espantosos resultados. La estantería era endeble, lo cual sumado a su peso y a su fallida tirada de acrobacias, hizo que se desplomara sobre su compañera y sus enemigos, dañando a todos e incluso así mismo. Fue así, sin embargo, que el minotauro recibió mucho daño y luego, con la ayuda de los poderes de Markaria, pudieron derrotarlo.

Se pusieron entonces a tirarle a las cosas que les arrojaban bolas de fuego endemoniado, que tanto le había costado al paladín. Primero derribaron a sus guardianes que eran armaduras infernales, a flechazos; sin saberlo le daban más HP a sus enemigos lanzallamas. Finalmente pudieron matar a estos, no sin antes recibir bastante daño porque casi nunca erraba (siempre sacaba 18 o 17).

Pasaron entonces al encuentro final, el cual, ahora lo veo, tendría que haber modificado. Después de morfarse mucho daño por las casillas necróticas que chupaban HP, encerraron más o menos al diablo encadenado. Acá se dieron dos cosas.

Algunos jugadores, como Krinnen, ya se habían leído varias veces las hojas de personaje y empezaron a usar poderes grosos, diarios, con resultados mixtos (la estrategia era buena pero los dados a veces no ayudaban). Uno de ellos casi mata al diablo, dejándolo sin su cadena que lo ligaba al malo maloso. Mientras tanto, algunas jugadoras (bueno, las dos!) como no prestaban tanta atención al personaje y a lo que pasaba, se comieron grueso daño por caer en casillas que ya habían sido pisadas y descubiertas, o por ponerse a espadear cuando valía la pena tirar poderes.

Así, mientras Squeaks derrotaba con el paladín a un groso enemigo, Ilivarra caía en las pinzas del medio-demonio. Hubo que liberarla a espadazo limpio, como se pudo, porque había personajes todavía comprometidos con el diablo o encajonados por obstáculos.

Y uno de esos obstáculos fueron las cosas que tiraban bolas de fuego, que desde el altar de sacrificios los volvieron a joder. En este caso se les facilitó matarlas, aunque una de ellas casi mata a varios humanos.

Así que terminamos poco antes de las 20, si no mal recuerdo, y procedimos al sorteo de varias miniaturas y dos posters (el de este Game Day y el del Game Day del 2007), a la entrega de las que correspondían a los jugadores y a un poco de charla. En conjunto, todo salió perfecto, aunque yo personalmente lamenté no tener más jugadores y poder empezar a horario (arrancamos como a las 1615 en lugar de las 1530).

De más está decir que la mesa de Plober seguía ahí cuando Ibex y yo nos fuimos con los últimos jugadores, a las 2030. Es un problema grave el de este muchacho, que tendremos que resolver en las próximas horas, en prevención del Game Day que se viene. ¿Le habrán enseñado rol a los que venían a la peña folklórica de las 22 horas?

Y ya está, no se me ocurre qué más contar del GD en sí. ¿Preguntas? Sé de gente que esperaba esta reseña, y no quiero hacerla más larga.

En otra entrada pondré algunas cosas que saqué en claro de D&D 4º con esta experiencia, y cosas que vengo pensando sobre el rol en general desde hace tiempo. Hacía rato que no blogeaba y tengo cosas que hacer...

Los dejo con la mesa de DagaZ. La mía era más linda :D pero no tengo foto.

3 comentarios:

Krinnen dijo...

Una cosa que me gustó de como se desarrollo la aventura en nuestra mesa fue su alto contenido cinemático; es decir, más allá de algunos baches por falta de atención (canciones de anime en los celu, cosas por el estilo), los encuentros se resolvieron con relativa agilidad, asumiendo cada PC su papel en el grupo (sin llegar al extremo WoWesco de Tank/DPS/CC/Heal), pero si posicionandonos adecuadamente en la grilla.
Imagino que parte de esto se debe a la nueva edición de D&D, que a mi me pareció buena, interesante. Tal vez sea porque nunca jugué 3rd o 3.5 Ed y no tengo prejuicios/rencores asociados a la polémica que desató la salida de 4th. O tal vez realmente 3.5 sea mucho mejor y simplemente no tengo punto de comparación.

Terminando, muy buen DM y muy entretenido Game Day!

Capitán Hidalgo dijo...

Gracias! Sí, siempre trato de ponerle cinemática a las partidas, incluso si hay que saltarse reglas, porque creo que es fundamental para mantener entretenida la cosa y no ser "le pego". Claro que todos tienen que colaborar, sean DM o jugadores.

Lo de que cada uno se ponía en su lugar, creo que vino de la mano de que todos conocían ALGO de D&D, o de otros juegos similares, y a nadie se le ocurrió hacer la gran Legolas tirando a bocajarro con un arco.

No jugué 3.5, más allá de algún Game Day, pero de tanto leer y escuchar a otros, tengo una opinión, que casi no vale nada. Más adelante exploraré un poco de lo que estoy extrapolando al respecto.

Mauro dijo...

Interesante reseña que por cierto estaba esperando hace rato y con ansias, aunque paradójoicamente cuando la posteas desaparezco un tiempo de la pc. Mundo cruel... Me quedé con muchas ganas de probar 4th como jugador, y por lo tanto, de asistir a este evento pero al menos estas conversaciones enriquecen desde otro lado.

La única observación relevante que puedo hacer es que la dinámica del juego está muy sujeta al desempeño (en términos mecánicos) de los jugadores. Conocer las reglas y los modos de relación e interacción del grupo es vital para un desenvolvimiento rápido. De ahí que no me entra en la cabeza como se les ocurre mandar una aventura para Pjs de nivel 11.

No hay forma de que un tipo que no conoce el juego comprenda y asimile en un ratito toda la info de las hojas de personajes, la de sus compañeros y todo lo que implica, por extención,la relación de este conjunto de elementos.

Esto no es una falla del juego.