Proyecto Dos Soles (I): amanecer


Le doy este nombre a una iniciativa que crecía, por debajo de la tierra, desde hace un tiempo.

Cuando comencé a escribir Dioses del Fuego Místico (ver en los archivos) ya tenía en mente un mundo en donde hubiera humanos que tuvieran una condición "divina" al menos en parte. En este mundo, que nació como juego y como algunas pequeñas ideas para cuentos, los Dragones, luego de muchos siglos de dominar a los hombres, sufrían una gran división interna. Algunos de ellos querían dejar de tratarlos como esclavos, e incluso desarrollaron una magia para interactuar con ellos, engendrando hijos e hijas. Esto desató la Guerra del Fuego Celestial (que da nombre al título primigenio del juego, Torch the Sky). Luego de la misma, diezmados entre ellos, y con un mundo devastado por la guerra entre reinos e imperios humanos comandados por dragones, estos Señores de los Cielos se retiran, dejando a los frutos de su unión con los humanos.

Los PJs serían estos Descendientes de Dragón, quienes, según donde vivan, deben enfrentar todo tipo de problemas debido a su identidad. Esta palabra, Identidad, es una de las bases del juego. Los PJs son humanos, pero también dragones: pueden transformarse en ellos, tienen poderes heredados de sus padres y madres. Son tenidos, para el pesar de muchos, como dioses infalibles, o como seres superiores que deben ser adorados y reverenciados a costa de represalias. Para ellos, lo importante es, muchas veces, encontrar un lugar adecuado entre los humanos.

En esa etapa previa a DFM, esbocé una idea muy vaga de reglamento, todavía heredada del sistema típico Características-Habilidades, etc. Pero no lo seguí adelante ya que estaba con RPM (ver archivo) y otras cosas. Eventualmente, como otras ideas, pasan a la reserva, a descansar un rato y volver frescas.

Mientras desarrollaba DFM volvía a pensar en todo eso y surgió la idea de usar el mismo sistema de creación de personaje y de resolución de conflictos; obviamente diferente en casos puntuales. Es decir, que no sea un sistema multiambiental, pero sí fui derivando muchas de las cosas que descubrí y decidí probar, en DFM, a este nuevo juego.

Ahora que DFM está maduro, o al menos detenido en un estadio en donde lo básico está firme, volví a reflotar la idea. En estos días estuve escribiendo mucho y voy a seguir hablando del tema.

El proyecto se llama Dos Soles. No es un sistema multiambiental, como dije antes, y por eso el nombre: serán dos juegos muy diferentes en ambientación, forma de juego y reglas generales. Son Dos Soles de dos dimensiones diferentes, dos concepciones de tomar cuestiones narrativas y de exploración de personajes. Personajes humanos, en los dos caso, pero modificados en parte por otras naturalezas.

2 comentarios:

Dogui dijo...

Me interesa el juego sobre los personajes humanos/dragones. Me gustaría ver como reforzás el tema de la identidad y qué tipo de aventuras devienen de ese concepto. Realmente no me imagino cómo pueden interactuar humanos que pueden convertirse en dragones con otros humanos, excepto dominándolos.

Un saludo!

Capitán Hidalgo dijo...

Justo ahora estoy agregando algunas cosas al juego. En cuanto a la Identidad, es una de las búsquedas que puede tener el personaje, justamente en su relación con los humanos. Eventualmente todos los descendientes de dragones terminan siendo reyes, o dioses adorados por un grupo de personas; pero la idea es que haya variantes, algunos más benévolos, otros no tanto; algunos tratando de ser vistos más como hombres comunes, otros que disfrutan subyugando a la gente. Sería la naturaleza humana la que los llevaría a pensarse, a veces, como "primus inter pares" (creo que era así), o a pensarse como destinados a protegerlos. No que la naturaleza humana sea buena y la dracónica mala: el ansia de dominación está en ambas, pero también en ambas hay emociones buenas como la compasión.

O sea, que el Lado Oscuro y el de la Luz están en todas partes :D