Avatar (2009)


Precedida por una campaña de promoción tan grande como lo que prometía, la séptima película de James Cameron (quien es guionista y director de la misma) llegó finalmente a los cines de todo el mundo, tanto en versiones 3D como en 2D.

Con un elenco que mezcla viejas leyendas (Sigourney Weaver) con recién llegados (Zoe Saldaña, Michelle Rodriguez y Sam Worthington) y otros no tan conocidos pero igualmente experimentados (Stephen Lang y Giovanni Ribisi), la película, que dura 2 horas y 42 minutos se mueve como un río: a veces lentamente, a veces furiosamente, pero siempre de manera natural y armoniosa.

El presupuesto es tan abultado como la cantidad de minutos de la cinta: 237 millones de dólares, la mayor parte de los cuales fue directamente a los efectos especiales y animación digital.

Sin embargo, a pesar de los números, nos encontramos con una película muy equilibrada, nada exagerada ni en historia ni en recursos visuales. Es recomendable verla, porque marca un antes y un después en el arte de hacer películas.


La historia, antes de la génesis
Aunque parezca nueva, Avatar tiene ya más de 10 años. James Cameron, de hecho, se dice que comenzó a trabajar en ella después de Titanic. Si revisamos fechas veremos que desde 1997 que este director no estrena ninguna película. Cierto, se dedicó a una serie de televisión (Dark Angel, que duró apenas dos temporadas), y también a hacer documentales submarinos. Pero ese no parecía trabajo para un director ultrataquillero como él, no, no. Y de ahí lo extraño.

¿Qué pasó? Que el viejo zorro tenía contadas las gallinas desde hace mucho, mucho tiempo. En 2003, al presentar un documental, Cameron dijo que, a partir de entonces, sólo filmaría en 3D. Y no en cualquier formato: puso dinero en una compañía, a través de la cual desarrolló su propio sistema de 3D, utilizando dos cámaras de alta definición. Mientras investigaba esta tecnología, esperaba a que más salas en el mundo tuvieran la tecnología suficiente. También buscó perfeccionar otros métodos de filmación y animación, y continuó trabajando en dos películas a la vez. Una es Avatar, y la otra es la adaptación de un clásico manga y anime cyberpunk. En un punto, el célebre director decidió cambiar prioridades y comenzar con la película que estamos comentando actualmente.

Mientras se ampliaba la capacidad del 3D, tanto para filmar como para mostrar, también se debía mejorar la tecnología de captura de movimientos. Este avance en filmación fue inaugurado con la película Expreso Polar, en la que había un personaje animado que era muy muy parecidito a Tom Hanks. Otros usos muy famosos de la misma fueron la trilogía de El Señor de los Anillos y King Kong, en donde un mímico Andy Serkis hacía de Gollum y de simio gigante, respectivamente.

Estas películas mostraron un avance enorme, que permitía tener seres humanoides mucho más realistas usando menos animación manual. El seguimiento de las expresiones faciales era el problema, algo que incentivó a Cameron a seguir esperando algunos años más...

Hasta que finalmente, el momento llegó. Diseñados siguiendo los rasgos faciales de los actores que los interpretan, los protagonistas extraterrestres de Avatar son completamente creíbles, lo cual agrega mucho a la película. Sin los gigantescos pasos que dio la industria visual en estos años, lo que el director tenía en la mente hubiera sido una sombra tan pálida como plana, mucho menos emotiva e interesante.

Avatar es un antes y un después en la industria del cine, en muchos aspectos.




Una historia ya vista, pero interesante
Chico desmotivado, sin saber que hacer con su vida, va a la frontera de su mundo/universo. Chico es enviado a tierra enemiga como emisario/espía. Chico se enamora de chica local. Chico entra en una encrucijada moral y cambia de bando.

Sin ser necesariamente cinéfilos, es muy probable que hayamos escuchado o leído esta historia antes. Es la misma de Danza con lobos, o de Pocahontas. Los mexicanos tienen la historia de la Malinche, por citar un ejemplo más cercano.

Básicamente, Avatar es eso. Jake Sully es un marine que resultó gravemente herido en un accidente, quedando confinado a una silla de ruedas. Su desgracia no queda allí: su hermano, un científico que está a punto de viajar a un planeta muy extraño, muere a manos de un ladrón. Como ambos comparten el mismo material genético, la empresa para la que trabajaba su hermano le propone comenzar una nueva vida en este planeta: Pandora.

Poblado de una fauna y flota tan extraña como mortal, este mundo está siendo colonizado por una empresa que se dedica a la explotación del unobtanium (¿podríamos traducirlo como inobtenibrio?): un mineral que es superconductor a temperatura ambiente. El planeta está lleno del mismo, pero también está plagado de Na'vi, una raza humanoide de tres metros de alto, de enorme fiereza y agilidad felina. Con una religión animista y una firme organización en clanes territoriales, ellos conviven con la selva de una manera que los humanos no pueden comprender.

Como es de esperarse, el contacto con esta raza es complicado. Un grupo de científicos contratados por la compañía ha aprendido su idioma y establecido algunos lazos, utilizando los avatares. Estos son cuerpos Na'vi hechos a partir de los dos tipos de ADN, que los humanos pueden usar a voluntad al introducirse en unas cápsulas especiales. Es por eso que Jake fue empleado por la compañía: no tendrá problemas para usar el avatar creado para su hermano. El cual, por otra parte, le permitirá caminar de nuevo, algo que hasta el momento le resultaba imposible.

A partir de ahí, poco más se puede decir sin caer en spoilers, salvo lo obvio: las lealtades de Jake se verán tensadas, ya que es militar, pero trabaja con los científicos, y pronto conocerá a los Na'vi desde muy cerca.




La experiencia del 3D
Como es imperativo, fui a ver esta película en la tecnología para la cual fue concebida. Según se dice, Cameron no quería estrenarla en 2D, pero tuvo que ceder ya que no todos los cines tienen salas equipadas. Además, ciertas personas tienen problemas al ver películas en este formato.

El resultado es visible desde el primer segundo. Aunque a mí me irritó un poco los ojos y sé de gente que se mareaba en ciertas tomas, me sorprendí del realismo que tenía todo. Más de una vez me encontré cerrando los ojos para no chocarme con algo que venía "hacia mí".

Tal como me habían advertido, el trabajo de animación por computadora es tan impecable que uno no puede discernir qué es "real" y qué no. La integración de ambos elementos es perfecta, sobre todo porque el CGI es simplemente soberbio. Los animadores no bajaron la guardia ni medio segundo.

Lo único que puedo añadir es que el 3D parece variar de efectividad al usarse para CGI y para imágenes reales. En las últimas, el efecto es similar a ver uno de esos libros con relieve: uno puede contar los planos. Algunas tomas pecaban de ser algo forzadas para marcar que estaban hechas en 3D, y se hubieran filmado de una manera diferente en 2D. En cambio, al usarse el efecto sobre la animación hecha por computadora, esta no parece realzada. De hecho, yo en lo personal no vi un efecto notable de tercera dimensión. Tengo mis elucubraciones teóricas basadas en cosas que supongo y en pizcas de cosas que sé, pero son demasiado largas y débiles como para compartirlas aquí. De todas maneras, si bien el salto en el efecto es notable a veces, eso no desmerece para nada la experiencia final, que sigue siendo excelente.




Los paralelismos con las obras de Cameron
Este conocidísimo director no ha hecho muchas películas, pero todas han sido legendarias. Aliens, por su enorme cantidad de acción, realismo y suspenso, es una buena heredera de la obra original de Ridley Scott. Terminator y Terminator 2 muestran más o menos lo mismo con otra franquicia: efectos especiales de locura, mucha acción y adrenalina y una buena historia para no desentonar. The Abyss fue una hermosa película con muy buena trama, personajes muy logrados, de nuevo efectos especiales excelentes. Y Titanic... bueno, Titanic fue un éxito de taquilla y de Oscars.

Sin llegar a acusarlo de plagiarse o de jugarnos una mala pasada al reciclar "cosas viejas", podemos decir que Avatar tiene elementos de varias de sus producciones anteriores. Lo cual es normal en cualquier director comprometido con su obra, que no hace "películas de moda".

Podemos ver mucho de Aliens y de T2 en el uso y el diseño de la tecnología militar terrestre y en las escenas de acción bélica (ni hablar de cierto aparato...).También es evidente el paralelismo entre "la compañía" de la franquicia de terror espacial y la de Avatar, ambas completamente despreocupadas por cualquier cosa que no sea dinero. Sí, hay algo de romance, como debe ser, aunque más del tipo de Titanic, aunque también algo del The Abyss.

Con respecto a esta película, sin embargo, tenemos el mayor paralelismo. Avatar está lejos de la acción pura y dura de Terminator, T2 y Aliens, así como del romance meloso de Titanic. El balance entre ambos elementos es muy bueno, y lo mejor está en el mensaje. Simple, tal vez, pero no menos cierto.

En este involucramiento con el mundo real vemos el último paralelismo, principalmente con la edición del director de The Abyss. Esta versión de la cinta, que no se ha visto mucho, cambia totalmente el significado de la versión más conocida, convirtiendo la obra en un manifiesto pacifista y antinuclear en plena Guerra Fría.

Avatar tiene un mensaje similar en importancia, pero mucho más actual: el respeto a la naturaleza y a las culturas extrañas, la estupidez del sistema capitalista que depreda recursos naturales no renovables y destruye a los que están en el camino, y el brutal impersonalismo de la guerra moderna, que no nos permite ver al enemigo ni compadecernos de su sufrimiento.

Sin embargo, a diferencia de la edición especial ya mencionada, este mensaje no resulta tan explícito ni está localizado en una parte específica de la película. Simplemente discurre como ella, lentamente, a veces reiterándose con diferentes facetas. El director ha reconocido explícitamente que hay algo de la guerra de Irak en la forma en que mostró ciertas escenas (y si prestamos atención, veremos varios detalles).

En este punto vemos el gran acierto de Cameron al esperar para que la tecnología de captura de movimiento estuviera madura. Avatar tiene muchos momentos de tensión y drama, y era necesario que la animación no sólo captara los gráciles movimientos de los Na'vi y sus poses felinas, sino también sus gritos de dolor, su llanto y sus rostros de indignación e impotencia al verse avasallados por la tecnología terrestre.

La existencia de este mensaje y la forma de narrarlo son, para mí, puntos muy importantes, que nos hablan de un autor que sigue haciendo películas que no son simples caramelos visuales. Por otra parte, siento que los personajes se resienten un poco en profundidad: a fuerza de llenar estereotipos, a veces pueden resultan un poco planos.


Conclusión
Podemos decirlo con todas las letras: James Cameron lo hizo de nuevo. Nos entrega una película perfectamente realizada en su aspecto visual y sonoro, con buenas actuaciones, buenos personajes y actores.

Tal vez esta sea su mayor punto fuerte: el equilibrio. Ciertamente, la película no destaca por su historia, que como ya dijimos, es bastante común. Pero tampoco cae en la tentación de disfrazarla de algo diferente, de meter escenas inútiles y complicaciones para despistar, o de abusar de los recursos visuales. Cameron sabe lo que hace; si no nos gusta el resultado, ese es otro cantar. En casi 3 horas de historia, no vemos nada que sobre, algo que películas mucho más cortas no pueden admitir.

Por otra parte, sí vemos cosas que faltan. Inexplicablemente, algunos detalles centrales no se explican en cámara (por ejemplo, la importancia del unobtanium en el universo de la película). Ciertos personajes hubieran quedada mejor con un poco más de profundidad, aunque hay que decir que la cinta nos los muestra rápidamente en sus facetas principales (es decir, las pocas que tienen). Si bien la acción es muy buena, en más de una ocasión ya sabremos más o menos qué va a pasar, qué dirá tal o cual personaje, etc.

De nuevo, los detalles no tan buenos son equilibrados por otros que destacan por sobre el promedio de las megaproducciones. Se agradece que los personajes no tengan que explicar a cámara cada asunto importante, y que la historia lo haga por ellos. También son de destacar otros aspectos cuidados de la producción, principalmente el desarrollo del idioma de los Na'vi, que no es un rejunte de sonidos al azar (¿donde está mi detonador térmico?) sino un idioma "real", creado por alguien que sabe del tema. Asimismo se nota que se ha puesto mucho empeño en el diseño, visual y cultural, de esta civilización que atrapa tanto al protagonista como al espectador.

Por otras estas razones y varias otras, Avatar ya es un éxito de taquilla y tiene secuelas planeadas (Cameron siempre tuvo en mente una trilogía). ¿Qué más se puede decir? Una sola cosa. Quiero ver más películas de este tipo, pero también me gustaría ver argumentos un poco más complejos, menos lineales, y más jugados, en la onda de la ciencia ficción como verdadero género (y no como envoltura de los ya mencionados caramelos visuales). ¿Cameron meets Nolan? Pues sí, algo así.

La revolución en el cine ya empezó, tanto visual como comercialmente. Si Watchmen demostró que se pueden hacer películas de superhéroes para adultos, si Danza con Lobos y varias películas de Cameron demostraron que la gente va a ver obras de 3 horas de duración, y si Nolan demostró que se pueden hacer películas argumentalmente complejas que sean éxitos de taquilla, ¿cómo no desear lo mejor de ambos mundos? En 3D, claro, y del bueno.



Battle Angel Alita... Sí, eso me suena... ¿donde lo escuchaste? ¿También una trilogía...? veremos, ya veremos...

5 comentarios:

Lobo Gris dijo...

¿Has leído esta reseña?

Es muy curioso. Ésta es una de esas películas que la gente o ama u odia. A mí en lo particular me pareció sumamente satisfactoria, entretenida y quedé con ganas de más.

Y creo que la principal clave de los que más la critican es que "está vacía", y que se queda en lo "bonito". Sin embargo yo creo que en su búsqueda de "profundidad" se están quedando cortitos, en lo más superficial (nótese la ironía). La riqueza de la película no está en sus grandes y obvias innovaciones, ni en su mega complicada y "original" trama. Su punto fuerte es la sutileza.

Y, precisamente uno de sus puntos más débiles es la falta de desarrollo en algunas cosas. A primera impresión pareciera que "le faltó tiempo". Hay muchas cosas que no se explican ni se profundizan. Pero cuando uno recuerda que desde el principio se planeó como una trilogía...

Vamos, que no es lo mismo un Matrix que un El Señor de los Anillos.

Capitán Hidalgo dijo...

La verdad que esa reseña no tiene ni pies ni cabeza. Es un rejunte de cosas que no le gustó al tipo y se queja sin más estructura ni razonamiento.

Digo, que se informe. A EVO MORALES le gustó la película, hizo declaraciones acerca de eso, y él no es muy simpatizante imperialista que digamos.

Por otra parte, si el mensaje hubiera sido todavía más explícito o "profundo", por ahí hubiera perdido justamente esa sutileza. Al principio yo lo veía como una falta, pero después comprendí que no. No es un panfleto, es una obra de arte con mensaje. Hay una diferencia.

Más que cualquier explicación ecológica, lo que me encantó es cómo se reflejaban en cada personaje esa pérdida. Por eso mencioné la enorme necesidad de que la captura de movimiento pudiera captar el drama en los rostros de los Na'vi. Si uno no empatizaba con eso, como hacían ciertos personajes, bueno, ya era problema tuyo.

Y sí, menos mal que Cameron ya lo tenía pensado, porque si no ya veríamos un Avatar 2 muy malo... estaba pensando en hacer una reseña de "secuelas fuera de control", y hay mucho material para eso...

Lobo Gris dijo...

Pues en lo personal la reseña no me pareció tan quejicas. Precisamente

En dado caso me quedo con las cosas interesantes, e ignoro las quejas. Tiene varios puntos interesantes. El principal siendo que no se trata de "el elegido viene a salvar a los oprimidos", sino el enfrentamiento entre culturas iguales, pero diferentes.

Y creo que la parte de "anatomía comparada" tiene mucho potencial. Alguien como Cameron no haría las cosas tan "caprichosamente".

Varias de las cosas que comenta son precisamente las sutilezas que lo diferencía de la gran mayoría de las películas con las que se está comparando Avatar.

Capitán Hidalgo dijo...

Dejo un enlace a un artículo periodístico que habla de la censura china a la película y su relación con la política mundial actual.

http://www.clarin.com/diario/2010/01/24/elmundo/i-02126067.htm

Anónimo dijo...

Es una putisima mierda, una autentica basura copiada de pocahontas para mayor gloria