Un nuevo proyecto en marcha: Alquimia Comics

0 comentarios

Bueno bueno, esto es algo embarazoso. Otro blog más que actualizo una sola vez al mes. Hay mucho para hacer pero no es excusa.

La cuestión es que, como pensaba, meterme en tantos proyectos a la vez tiene su costo, y una de las cosas que uno tiene que pagar son los olvidos, descuidos y pequeños deslices que uno comete porque está pensando en mil cosas a la vez... y como siempre digo, algo se nos cae de la mano cuando hacemos malabares con demasiados proyectos.

Debería haber anunciado que tenía este proyecto entre manos hace mucho, mucho tiempo, cuando empezó a formarse, en febrero. Pero no lo hice porque... se me olvidó. Muchas cosas importantes pasaron y ahora tengo que anunciarlo cuando ya arrancó, lo cual es, como ya dije, algo embarazoso.

Pero si tenía tantos proyectos que ya me dejaban sin tiempo, ¿por qué empezar uno nuevo? Porque es interesante, porque es desafiante, porque me permite expresarme y hacer justamente lo que quiero desde hace ya casi 10 años: crear y publicar comics.

Alquimia Comics tiene un origen un poco similar a la Revista Términus, de la que también fui co-fundador. Básicamente tuve la idea, y cuando pensaba en cómo llevarla a cabo, terminé encontrándome con alguien más que, al mismo tiempo, había tenido una idea muy similar. Dejar sola a esa persona con sus ideas y no sumarle las mías, o cortarme por mi cuenta, hubiera sido un error absurdo, así que no valía la pena esperar "mejores tiempos". El mejor momento, cuando uno tiene ese tipo de ideas, es ahora mismo.

En este caso, esa otra persona fue Federico Sartori, mi primer alumno en mi taller de guión (en esa época, 2013, solamente había uno). Además del primero, fue también el único alumno que tuve ese año, lo cual siempre me habló de su dedicación a la causa de los comics y de su confianza y lealtad. No por nada nos hemos hecho amigos, y este proyecto nos ha ayudado a conocernos más y a trabajar en conjunto con la misma meta: hacer y publicar comics.

Pero bueno, ¿qué es Alquimia Comics? Es un blog en el que ya comenzamos a publicar series semanales e historias cortas en formato historieta, con amplitud de géneros y temáticas. La idea es hacer comics para todos, no solamente para "entendidos", nerds, freaks o como quieran llamarlo. La meta es ayudar a expandir el alcance que tienen los comics en la sociedad en general, generando historias nuevas, diferentes, que no caigan en los tópicos de siempre y que permitan que cualquiera pueda asomarse a este arte tan maravilloso.

Las series semanales se publicarán a razón de una página por semana, siempre en el mismo día, mientras que las historias cortas (de cuatro a 8 páginas, generalmente) se publican completas y quedan guardadas en el blog para que se las pueda ver en cualquier momento. Las series semanales se van publicando en diferentes cuentas de Tumblr, todas bajo la bandera de Alquimia Comics, pero separadas para que su lectura sea más directa y sin confusiones. Así, por ejemplo, "La Logia Gris", guionada por mí y dibujada por Pablo De Bonis, se publica todo los lunes. Ya están publicadas dos páginas (en unos días estará la tercera), así que engánchense ahora!


La Logia Gris es una serie ambientada en Rosario y está muy relacionada con distintas experiencias que he tenido y tengo con la arquitectura de esta ciudad que tanto quiero. En esta historia se mezclan cuestiones reales con detalles fantásticos, personajes que buscan su pasado y su futuro en una ciudad que no deja de cambiar y de perder su memoria, encarnada esta en sus edificios, sus plazas, sus calles y monumentos. Por eso era importante que la dibujara un rosarino, pero también un rosarino que supiera plasmar detalles arquitectónicos, perspectivas y todo lo relacionado a este arte tan hermoso. Pablo De Bonis afortunadamente no solo reúne esas dos condiciones sino que le suma además una pasión enorme por lo que hace y un manejo muy bueno de encuadres y de diseño de personajes, que ya se está dejando ver en estas primeras páginas.

Alquimia Comics me da el espacio para narrar historias que, sinceramente, no sé si interesarían a ciertos editores. Historias como La Logia Gris, que tiene muchas referencias a Rosario y es también una búsqueda personal, en cierta forma. Pero también me da espacio para resucitar proyectos que por un tiempo parecieron muertos, y un ejemplo de esto es Silver Sigma, una serie de ciencia ficción y aventuras que quedó perdida, por un tiempo, en la carpeta de "proyectos suspendidos". Ahora, de la mano del mendocino Sergio Tarquini (con quien ya he colaborado muchas veces en la Revista Términus) puedo sacarlo de este estado de letargo y ponerme a escribir una serie larga de uno de mis géneros favoritos: "la ciencia ficción medio space-opera con detalles de crítica social". No me digan que nunca habían escuchado de ese género porque...


Hasta acá, lo que les puedo mostrar del proyecto. Para más teasers, vayan
a la página de Alquimia Comics y denle like, así podrán
ir viendo los que se publiquen en el futuro.
Con Silver Sigma vuelvo a darme el lujo de trabajar con Sergio, alguien que dibuja muy bien mis guiones y que tiene una hermosa manera de presentar a los personajes, diseñarlos y entenderlos. Justo estaba interesado en hacer ciencia ficción, así que fue el proyecto perfecto para ambos. Silver Sigma comenzará a publicarse más adelante, y es la segunda de las series semanales de las que estaré a cargo. Entremedio, también, se irán publicando historias cortas, como por ejemplo la que hice para Términus, también con Sergio Tarquini, titulada "Señales del destino".

Desde ya que no soy el único que va a escribir aquí. Como ya comenté antes, Federico estará encargado de la otra mitad de los guiones. Al momento de publicar esto, ya subió la primera página de Boras, su primera serie semanal, que tiene como protagonista a un sacerdote metido en cuestiones sobrenaturales nada bonitas. Y se viene también AlieNación, un thriller de ciencia ficción en el que viene trabajando desde hace tiempo. Ambas con excelentes dibujantes, tengo que aclarar.

Entre todo esto y las series cortas que ya tenemos planeadas, no hay excusa para no anotarse. Suscríbanse a la página de FB de Alquimia Comics, y también agenden el blog del sitio: alquimiacomics.wordpress.com. Obviamente, si tienen una cuenta de Tumblr, pueden ir sumando también las cuentas de cada serie individual, pero no pierdan de vista que se trata de un proyecto conjunto, así que si siguen una sola serie, ¡se van a perder las demás!

Entrada sin clasificar

0 comentarios

La verdad es que la tengo algo difícil para aclarar lo de estas dos o tres semanas pasadas. Y es que, creo, es algo que no había experimentado hasta ahora.

La suma de trabajo no era muy grande, pero me mantenía ocupado. Y de pronto lo que sucedió fue que, simplemente, no tenía nada que escribir. Al menos, nada urgente.

Ahora bien, esto es algo tan poco usual como... curioso. Y algo confuso. Durante meses estuve corriendo con un libro, con varios guiones, con eso y con aquello... y de pronto me encuentro con que ya corregí todo lo que puedo corregir, y que los guiones que tengo para escribir no son nada urgentes. De hecho, puedo esperar dos o tres meses, puedo encararlos durante las vacaciones de invierno, y poco importaría.

Al mismo tiempo, lo que cobra relevancia y urgencia son otras cosas. Organizar, diseñar, clasificar, ordenar. Hay páginas que lanzar, hay piezas gráficas que armar para lograr esto, y muchos papeles y cosas dando vuelta por mi habitación (y por mi disco rígido) que ya no pueden esperar más.

Así que eso fue toda esta semana, y parte de la anterior: descubrir que, día a día, no solo no tenía nada que escribir, sino lo que había en pendientes era vago, nada urgente y que por lo tanto, no me motivaba. Fue algo, realmente, confuso. Venía de muchas semanas sin poder escribir, y tenía ganas, pero de pronto ¡pop! no, no hay nada aquí, siga con lo demás.

Todavía me estoy acomodando un poco. Ya volveremos.

Extranjería

0 comentarios

Mi patria es la escritura. Desde el lunes estoy como fuera de casa. Soy un extranjero.

Cierto, no fui expulsado. Me tuve que ir de viaje, porque hasta ahora esa patria no me da todo lo suficiente para subsistir. Tengo que cruzar de frontera para ir a mis otros trabajos. Y hay días en los que esos trabajos, aunque generalmente interesantes y bonitos, duelen, o saben a cenizas. Hubo varios, recientemente. Tal vez eso refuerza la sensación de extranjería.

El año empezó mucho más fuerte de lo pensado. Mucho, mucho trabajo. Mucho cruzar la frontera, todos los días. Y si bien le agarré el ritmo, también hubo momentos no tan fáciles de sacudir. Y muchos, muchos viajes diarios, y cansancio, y mal sueño, y poco sueño, y algo de fastidio.

Debería estar escribiendo. Incluso ahora mismo, debería estar revisando un libro, corrigiendo, reescribiendo. Desistí; tengo medio cerebro encendido y la otra mitad disperso por mil proyectos.

Debería estar guionando. No uno, sino tres guiones. Uno muy breve pero también muy urgente; los otros dos no tanto, pero más largo. Y también buscando otras alternativas. Y también viendo cómo expandir otras iniciativas, como mis talleres de guión. Mientras voy construyendo, con un amigo, un sitio, mientras mantengo los blogs, mientras...

Mientras escribo esto leo, al mismo tiempo, artículos de diarios. Y no es procrastinación. Es la necesidad de atender a un poco de todo: el despejar la mente, el ordenar archivos o papeles, el anotarme las cosas importantes para hacer (las que no vale la pena olvidar), el mandar mensajes que involucran a alguno de los cinco proyectos de comics o de escritura en los que estoy metido para este año, el leer algo para informarme y algo para inspirarme, el preparar material para la docencia, el atender cuestiones familiares... Ya ni tiempo tengo para visitar amistades o familia, y aunque todas las semanas desocupo cosas de la lista, sigue habiendo ahí cosas para hacer.

Y la escritura sigue lejos, detrás de la frontera.

Desde hace semanas, escribo solamente dos días a la semana: lunes y viernes, con algunas esporádicas rachas los martes y los jueves, por la tarde, cuando los ratos sueltos no se ocupan con otras cosas. Además, las mañanas son las que realmente rinden, y de esas solamente tengo las dos ya mencionadas en primer lugar. Por la tarde y sobre todo por la noche, el cansancio me baja los ojos o me satura la mente. Demasiadas cosas para hacer.

Y los guiones sin escribir, y los textos sin revisar.

Es algo contra lo que ya luchaba, pero ahora amplificado. Demasiados proyectos, demasiados caminos para ir saltando de uno a otro. Pero son caminos que yo construir, no se pueden dinamitar. No son imposiciones. Son necesidades. Sería menos yo si los abandonara. Otra no queda, más que apretar el acelerador cuando se pueda.

Así que no, hoy no voy a escribir un guión, ni a revisar un libro. No me da el cerebro para eso; de hecho son las 23 y ya me duermo. Pero si alcanza para esta entrada, me puedo considerar satisfecho. Quiere decir que el pago en cuotas sigue funcionando.

Mañana será otro día. Y hay una cosa menos en la lista.

De regreso al hogar

0 comentarios



Hace unos días escuchaba esta canción durante un viaje en colectivo y tuve que reprimir mis ganas de cantarla a gritos. Me decía algo en ese momento, y es un poco lo que quería compartir hoy, con algo más de tiempo.

Comenté hace tiempo lo que luego se confirmó, firma de contrato mediante: estoy trabajando en firme para una editorial que va a publicar uno de mis libros. Esto hizo que tuviera que detener la reescritura de una de mis novelas, pero bueno, no se puede todo.

Siendo que me enteré hacia fin de año, con mucho, mucho trabajo encima, tuve que esperar unas semanas para que llegaran unas ansiadas vacaciones. Ahora bien, lo bueno de ser docente es que entre mitad de diciembre (si uno tiene suerte y las autoridades nos ponen las mesas de exámenes bien temprano) y mitad de febrero aproximadamente, es imposible que nos llamen para nada. Vacaciones, que se dicen, pero vacaciones largas.

De manera que hice lo que debía hacer. Planifiqué una ruta y me aboqué a seguirla a toda costa. Trabajando, creo yo, entre tres y cinco horas por día (sin contar los fines de semana y algunos días en los que se cortaba la luz o tenía que detenerme por cuestiones personales), logré atravesar estos objetivos como un cuchillo ardiente, logrando recortar en más o menos dos semanas el plazo. Quiero decir, ahora estoy en donde debería estar dentro de dos semanas. Lo cual es genial, de verdad.

En ese contexto escuché esta canción en el colectivo, un día en el que había salido todo superbien y realmente festejaba por dentro. En realidad, no todo fue fácil, ni divertido. Un capítulo me costó horrores, y otro, más adelante, tampoco resultó sencillo. Pero era el tipo de trabajo que siempre quise hacer: escribir.

Por eso sentía que había estado lejos demasiado tiempo: si bien me había dedicado a la escritura de guiones cortos, había sido un trabajo interrumpido por muchas otras ocupaciones. En estos días pude darme el lujo de, realmente, trabajar en lo que amo: escribir. De día, de noche, de tarde, con sueño, con calor, con hambre. Horas enteras, varias horas seguidas, en un proyecto que amo y que espero vea pronto la luz.

Así que en esas estoy. Ciertamente, no es la primera vez que me encuentro en una situación como esta, porque en otros muchos veranos hice algo similar. Pero hacía tiempo que no lo hacía, y se siente muy bien regresar a algo que solo se me ocurre llamar como hogar.

Hagámoslo por David

0 comentarios

Desperté a la mañana, como siempre. Me enteré de algunas cosas importantes, los diarios, todo eso. Noticias que parecían importantes, y lo son, en cierto nivel.

Pero no esta.

Esta la vi a través de decenas de contactos en mi Facebook.

Se había ido el Duque Blanco. Así, de repente, sin aviso. Como si fuera por arte de magia.

No diré que conocía su obra. No diré que era su fan. Sí diré que conocía poco de lo que había hecho, principalmente la inmortal Under Pressure, con mi amada Queen. Recién ahora, después de un mini documental que enganché de casualidad en el cable, y de algunos comentarios sobre su nuevo disco, se me había enganchado una cuota de curiosidad. Curiosidad que ya me empieza a inflamar, porque de lo poco que escuché hoy, todo tiene magia.

Pero más allá de su música, para mí siempre será Jareth, el Rey Goblin de Laberinto. Película que seguramente veré una docena de veces más.

Para mí también será un poco Nikola Tesla, en The Prestige.


Para mí siempre será ese sabio mago loco, enigmático pero insanamente cuerdo, que veía el mundo como un laboratorio creativo. Un tipo que hacía lo que quería hacer, independientemente de ser popular o masivo. Un tipo que actuó de maravilla, compuso de maravilla, cantó de maravilla. Un tipo que no dejó de expresarse en muchos niveles.

Era el tipo de mago que el mundo necesita.

Y lo peor es que no hay muchos. La mayoría solamente vende humo y espejos de colores al peso. Veo porqué muchos lamentan su partida, y veo que yo la comprenderé más en unos meses.

Justo cuando terminaba de leer la noticia y empezaba a escuchar uno de sus discos, justo cuando estaba por comenzar a derrapar y no ponerme a escribir, no pude menos que dar un golpe en mi escritorio, levantar el puño y decirme bien fuerte: "Por David". Hoy iba a escribir por David. Y mañana también. Y cada vez que algo me distrajera o me bajara el ánimo, también lo haría por él.

Hagámoslo por David. Hagamos que todo sea un laboratorio creativo, hagamos un mundo mejor con la magia que tenemos en las manos, en la cabeza, en los dedos, en donde sea. Hagámoslo por David, que nos enseñó cómo hacerlo.