Hábitos roleros: Dados (II)


Otra cuestión con respecto a los roleros aficionados a los dados es, obviamente, el coleccionismo. Hábito que, al menos en Argentina, suele ser un poco caro, si vemos que los dados suelen estar a 5 pesos (media entrada al cine, casi una cerveza en un bar, dos kilos de papas, etc.).

Yo ahora estoy desde hace tiempo con los d6, ya que se requieren algunos para jugar RPM (entre 6 o 10, más o menos, dependiendo de los personajes).

Muchos roleros compran dados en cantidad, sin importar la calidad y detalles como el color, porque son más pragmáticos. Por ejemplo recuerdo un grupo con el cual jugué Vampiro, que debían tener como tres docenas de d10, sin mencionar otros tipos. Como jugábamos Elisyum, juro que se usaban... Muchos eran dados realmente muy baratos y con una calidad algo difícil de precisar, sin mencionar los colores chillones.

Actualmente tengo 6d6 comprados sueltos (sin contar el d6 que viene en el paquete de D&D que me regalaron hace un tiempo); verde, celeste, negro, rojo, naranja y marrón marmolados, bastante similares. Me gustaría tener los colores restantes, aunque el rosa no me guste mucho y haya prejuicios, ya tengo uno localizado, pero me faltaría uno azul, tal vez uno blanco, uno púrpura si es que encuentro... bueno, es un sueño, pero espero poder coleccionarlos.

En realidad yo siempre fui coleccionista de cosas, pero todo comenzó cuando en el 30º aniversario de D&D me regalaron el d20 rojo oficial del encuentro. Yo tenía uno verde, que compré a muy poca plata, que usaba para Paranoia. A partir de ese momento, el d20 fue como un talismán, porque era mucho más lindo, aunque casi nunca lo hago rodar y lo cuido mucho. Más o menos ahí empecé a querer tener más dados, aunque algunos no suelen ser útiles en cantidad (qué juego te pide tirar 4d4, 3d8 o 5d12?).

Actualmente tengo los citados 7d6, más 3d20, 4d10 (dos de decenas, dos de unidad), 1d4, 1d12 y 2d8. Sin contar los 6d10 que mi hermano compró para jugar Vampiro, que comparten bolsa, pero sí contando el kit de D&D.

Sobre la bolsa, es una de terciopelo negro que mi mamá hizo hacer, eso es una madre comprensiva de rolero. Muy práctica y resistente, tengo pensado dividir el inventario, porque ya queda chica. Quedará para el kit de D&D (que tiene, para el que no lo haya visto, 1d4, 1d6, 1d8, 2d10, 1d12 y 1d20), de manera que sea una bolsa "universal" útil en casi cualquier juego. En la otra bolsa pondré los d6, para jugar RPM, y los demás dados como los d8 y d20 que "sobran". Mi hermano calculo que pondrá los suyos en otra parte.

Eso, cuando el presupuesto lo permita. Lo de comprar más dados, con suerte se me dará, ya que si gano el concurso Crea tu juego deRol, pienso comprar MUCHOS dados, llenando los huecos que no quiero en mi colección, ya que he visto dados muy baratos y de buena calidad, similares a los que quiero.

SI quieren, cuenten en los comentarios cuál es su dado favorito, cómo son sus colecciones... El rol tiene eso, que uno no está obligado a tener muchos dados, o miniaturas, pero si a uno le gustan, puede sumar ese hobbie.

2 comentarios:

JMO dijo...

Mi dado favorito... creo que el d10.
Es por su "redondez" numérica, y tal vez por ser el único poliedro no platónico =p

Aparte de eso, encontré uno a los 13 años, cuando jugaba Magic, y no tuve la menor idea de que era hasta hace unos años que empecé a jugar rol. Todavía lo conservo, color turqueza transparente y con los número algo amarillentados. Lo uso para las decenas con un dado del mismo tipo, pero naranja.

Y sí, si tuviese plata quisiera un set de hematita: http://www.thinkgeek.com/geektoys/games/745a/

My preciousssss!!

Capitán Hidalgo dijo...

Qué buenos!!! Y los precios, ténicamente hablando, no son caros para un juego tan particular y con bolsa y todo.

Recuerdo que en un local del Altos Rosario vendían un juego de d6 de acero con caja y todo, obviamente para jugar otros juegos, a menos de 50 pesos (no recuerdo la suma exacta y no quiero pifiarle). Eran bastante baratos... tal vez algún día. Eso sí, hay que tirarlos sobre mantel grueso, que si no el anfitrión pierde la mesa...