Hábitos roleros: Dados (I)


Desde hace unos días estoy conversando con varios amigos roleros sobre el problema de los dados.

¿Cuál es el problema? Bueno, aquí puntualmente es que están caros: 5 pesos, o la mitad de una entrada al cine. Los d6 hasta los d20, sin importar color, credo o material de fabricación.

Ese es el primer problema puntual. En algunos negocios los he localizado más baratos, y ya pasé el dato a mis amigos, algunos de los cuales, según me dijeron, ya lo aprovecharon.

Pero el principal problema es parte de los hábitos roleros: ¿qué hacer con los dados que perjudican a nuestros personajes?

Hace unos meses lo veía en el testeo de RPM: en una partida mis jugadores dejaban de lado uno de mis dados, diciendo que era "mufa".

Los roleros tenemos muchas hábitos y cábalas a la hora de tirar los dados. Personalmente he visto varios: hay quienes los calientan en las manos, los que eligen solamente los que vienen dando buenos resultados (como en el caso anterior), los que solamente tiran los propios. Me han contado varias veces el método de tirar, antes de la partida, todos los dados varias veces, descartando luego los que han dado resultados malos o mediocres. Yo mismo tenía la costumbre (cuando jugaba) de que, si antes de una partida tiraba un dado y sacaba un buen resultado, no lo volvía a tirar por un buen rato, para no "descargar" la buena suerte.

Estos casos parecen extremos... pero no lo son. No, no, hay casos más extremos en la viña del señor.

El jueves, reunido con un amigo, comenzamos a intercambiar experiencias. Había leído en un sitio estadounidense lo que hacían algunos roleros de este origen (los cuales obviamente tenían más dinero y acceso a dados más baratos). Había uno de la US Navy que sacrificaba sus dados malos tirándolos al océano (y me vino la imagen del sujeto jugando D&D en un portaaviones y luego tirando al mar un puñado de dados al morir su paladín). Otro que congelaba los dados que tenían más suerte... los ponía en el freezer hasta la próxima partida. Y seguía la lista...

Pero lo mejor, lo más extremo, era una anécdota que este amigo mío anotó como propia en el sitio (para ahorrar explicaciones, no para robarsela). Es el caso del rolero que, cada vez que un dado lo hace renegar, lo mete en el microondas, alinea a todo el batallón de dados frente al aparato, y luego fríe al bastardo, ajusticiándolo frente a sus semejantes. Si esa no es manera de tener buena suerte y escarmentarlos...

2 comentarios:

JMO dijo...

Ajajja, la del micro-ondas ya la había leído en algún lado... creo que en la página de Wizards.

Que locura... pero está bueno: un ritual posmoderno :p

Capitán Hidalgo dijo...

NO? En serio lo leiste en una página de Wizards, fue ahí donde la publicó el amigo que me lo contó... que mundo pequeño...

Hay que tener plata para eso.