En definitiva fue mejor, porque durante la carrera no se puede rolear mucho y tampoco hubiera podido hacerlo demasiado antes de ella. Así que rediseñé mi sistemita para simular la carrera, inventé los 10 corredores y sus posiciones en la grilla. No quería que hubiera ganador "cantado", aunque ellos como jugadores no lo supieran. Quería jugar la carrera yo enfrente de ellos (¿dije que me gusta mucho la F1?)
Habíamos quedado en la taberna, donde Deuz, el personaje de Federico, se quedó un tiempo con otros corredores hasta que se fueron yendo a dormir. Al otro día, a las 9, estaba la inspección de seguridad, y luego a las 10 la clasificación (que sí ya estaba digitada de antes).
Mientras tanto aparece Cassius, personaje de JMO, contrabandista, quien esquivando a la gente como puede se sienta en la barra y pide un licor fuerte (no el más fuerte, por las dudas). La gente estaba ya haciendo apuestas en base a cómo habían visto a los competidores.

Están en eso cuando les llega una nueva propuesta de trabajo, solamente para humanos. Un rodiano obviamente adinerado tiene una hija, supuestamente muy hermosa, y quieren que la protejan de un pretendiente que tiene muy malas intenciones. Este acosador posiblemente trate de dañarla o algo así durante la carrera, de manera que necesita un guardaespaldas. Aunque quieren hacer el trabajo juntos, el rodiano solamente tiene para pagarle bien a uno solo,
y una sola butaca para el palco contiguo al de su hija. Así que esta misión va para el compañero de Dorkam.
El cazarrecompensas, sin embargo, consigue otro trabajito al poco tiempo, como "golpeador pagado" :D Uno de los que maneja apuestas en la taberna tiene un deudor bastante grande, y le promete un 10% de lo que pueda recuperar de su deuda de 10.000 créditos. Usando las manos, las piernas, el blaster, no importa.
Los dos se retiran porque ya es bastante tarde y tienen que levantarse temprano. Mientras tanto, Cassius se ha encontrado con Kleis, una figura importante de la organización en la que está entrando. Kleis es un humano alto, confiado, obviamente astuto y curtido en su profesión. Cuando Cassius está apostando 250 créditos por Apilo, él llega y apuesta 2.000 por Noid, quien es otro favorito, diciendo que así es como hay que apostar, muy fuerte.
Comparten tragos y una charla más que aburrida. Kleis trata con tono condescendiente a Cassius, y le da consejos de novatos (y una entrada a la carrera) sobre cómo sobrevivir en el submundo, particularmente el callarse ciertas cosas. Cuando la charla se hace muy insoportable, el contrabandista se retira, haciendo eses por la calle (dos vasos de licor wookie) y esquivando de casualidad a un stormtrooper.
Al día siguiente ven que la presencia imperial ha aumentado más de lo esperado para el día de la carrera. Cassius duerme la mona hasta las 12, pero los demás tienen trabajo. El forajido en papel de guardaespaldas tiene que buscar a su clienta a las 8.30, para llevarla a la inspección de swoopbikes. Así lo hace sin problemas, afortunadamente la mujer es terriblemente fea para standares humanos (no así rodianos) pero no es una persona molesta.
También Dorkam madrugó, para esperar en la entrada del estadio al deudor en cuestión. Lo han contratado en gran medida porque esta persona conoce al corredor de apuestas y a sus matones habituales, así que espera más confiado. Sin embargo, la fuerte presencia imperial en la entrada es un tema complicado. Cuando descubre a su presa, la sigue, entrando al estadio. Intenta llamar su atención pero él calcula correctamente y no hace caso, comenzando una persecución. En un túnel sin gente, Dorkam le dispara con su blaster de bolsillo y falla muy poco. El deudor finalmente queda a merced del cazarrecompensas, quien a golpes consigue asustarlo mucho y sacarle 5.000 créditos. Contento con eso y creyendo que no tiene más dinero, se va a ver la carrera.
La clasificación es reñida; Deuz queda 7º y Alipo 3º, con Noid 1º. Eso molesta a muchos, obviamente, que habían apostado a Alipo. La tercera posición es muy mala para sobrepasar a alguien en las primeras curvas. Luego de una pausa y el almuerzo, se larga la carrera. Dorkam está en su asiento y consigue unos macrobinoculares; a su lado se sienta Cassius, en asientos populares, y también compra un par de estos aparatos, aunque para ver la carrera. Dorkam ayuda a su amigo buscando algún rodiano sospechoso en el palco vip que está cruzando la pista.

La gente estalla de alegría, y los ganadores van al óvalo de largada para la celebración final. El palco vip donde está la rodiana y su guardaespaldas humano se cruza en masa; el gentío es tremendo y el improvisado guardaespaldas no ve que un rodiano trata de raptarla. Rápidamente evita esto poniéndose entre los dos y dándole un tremendo puñetazo (6 en el wild die, más otros dados buenos). El rufián termina en el suelo, apenas conciente, y el humano le dice que no vuelva nunca más a tratar de hacer algo así, con evidente éxito en la intimidación.
Dorkam y Cassius, mientras tanto, tenían motivos para celebrar, porque ambos habían apostado por Alipo, pero no son personas muy felices ni demostrativas. Así que cada uno por su lado (pero unidos por la multitud de gente que sale por los pasillos del estadio), se van hacia la puerta. Y da la casualidad que Dorkam ve, muy feliz y contento, a su antes golpeado apostador compulsivo, quien a pesar de sus heridas en la cabeza sonríe con billetes de apuesta oficial en la mano. Dorkam no tiene muchas pulgas, así que lo toma de la ropa, le asusta un tremendo puñetazo que lo deja totalmente inconsciente, y le saca los billetes (que apostaban a Alipo, claro). 3.000 créditos en apuestas!!! Pero no hay tiempo para nada más. La gente se abrió, y escucha gritos de acusación. Rápidamente se mezcla con la multitud.
Cassius, que estaba casi al lado, ve todo y trata de ayudar al personaje que quedó tirado en el suelo, evitando que la gente lo pise. Para cuando termina de hacer esto ya hay un grupo de stormtroopers haciéndole preguntas sobre lo que pasó. Él da algunos datos y la dirección hacia donde fue Dorkam, y mientras hace eso al oficial le llega la noticia de que hay una gresca con al menos un apuñalado en otro sector cercano. El stormtrooper le dice que se quede allí un momento, pero apenas desaparece la autoridad, Cassius también lo hace.

Luego de eso vuelven a la taberna, donde Dorkam está cobrando su trabajito y su apuesta ilegal. Así termina la partida, entre festejos por todo lo ganado, mucho licor y una efervescencia total de parte de los parroquianos. Aunque Cassius tenga que seguir soportando la charla de Kleis y prometerle que lo acompañará mañana al mercado de esclavos, sin duda no pueden decir que ha sido un día provechoso para todos.
No hay comentarios:
Publicar un comentario